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jueves, 28 de noviembre de 2013

Web catolica cubana

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Web católica cubana
Quién soy Mi BlogEstudios y trabajos Artículos - email: doramador12@gmail.com

26 de noviembre de 2013

The Pope's take on capitalism
Andrew Rosenthal
The New York Time






25 de noviembre de 2013
From Thomas Merton

Give me the strength that waits upon you in silence and peace.
Give me humility in which alone is rest, and deliver me from pride which is the heaviest of burdens.
Possess my whole heart and soul with the simplicity of love.
Occupy my whole life with the one thought and the one desire of love, that I may love not for the sake of merit, not for the sake of perfection, not for the sake of virtue, not for the sake of sanctity, but for You alone.


24 de noviembre de 2013
Solemnidad de Cristo, Rey del Universo
Evangelio según San Lucas 23,35-43. 
El pueblo permanecía allí y miraba. Sus jefes, burlándose, decían: "Ha salvado a otros: ¡que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido!". 
También los soldados se burlaban de él y, acercándose para ofrecerle vinagre, 
le decían: "Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!". 
Sobre su cabeza había una inscripción: "Este es el rey de los judíos". 
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros". 
Pero el otro lo increpaba, diciéndole: "¿No tienes temor de Dios, tú que sufres la misma pena que él? 
Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero él no ha hecho nada malo". 
Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino". 
El le respondió: "Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso". 


Comentario al Evangelio de hoy de San Juan Crisóstomo (345-407)
“Acuérdate de mí cuando entres en tu Reino”
    El paraíso, cerrado durante miles de años, ha sido abierto por la cruz “hoy”. Porque hoy Dios ha introducido en el paraíso al buen ladrón. Se realizan dos milagros: abre el paraíso para que entre un ladrón. Hoy, Dios nos ha devuelto a nuestra vieja patria, hoy nos ha reunido en la ciudad de nuestro origen, hoy ha abierto su casa a la humanidad entera. “Hoy estarás conmigo en el paraíso.” (Lc 23,43) ¿Qué dices, Señor, aquí? Estás crucificado, clavado ¿y prometes el paraíso?—Sí, para que aprendas cuál es mi poder en la cruz...

    Porque no fue resucitando a un muerto, dominando la tempestad del mar, echando demonios, sino crucificado, clavado, cubierto de salivazos e insultos, burlado y ultrajado que ha podido cambiar la situación espiritual del ladrón, para que veas los dos aspectos de su poder. Hizo estremecer a toda la creación, hendió las rocas y atrajo hacia si al ladrón, más duro que una piedra...

    Seguro que ningún rey no permitiría nunca que un ladrón u otro malhechor se siente con él a la hora de la solemne entrada en una ciudad. Pero Cristo lo ha hecho: cuando entra en su santa morada lleva consigo al ladrón. Actuando así no menosprecia el paraíso, no lo deshonra por la presencia de un ladrón. Bien al contrario, honra el paraíso, porque es una gloria para el paraíso tener un amo que pueda convertir a un ladrón en un ser digno de gustar sus delicias. Lo mismo cuando conduce al reino de los cielos a los publicanos y prostitutas, no es un desprecio sino un honor, ya que muestra que el amo del reino de los cielos, es poderoso como para hacer dignos de tales dones y honores a los publicanos y prostitutas.

Las reliquias del apóstol Pedro, junto al altar, han sido expuestas por primera vez en la historia


23 de noviembre de 2013
Thoughts of the 50th anniversary of JFKS' assassination
Howard Jones
Oxford University Press

“Let Kennedy and his brother Robert take care of themselves since they too can be the victims of an attempt which will cause their death.” Fidel Casstro at a party at the Brazilian Embassy in to an AP journalist.September 1963


“Kennedy tried to kill Castro, but Castro got Kennedy first.” Lyndon B. Johnson offering his take on "the crime of the century"

Was Allen Dulles' early dementia to blame for the Bay of Pigs?
Sen. John F. Kennedy, (izq.), y Allen W. Dulles, director de
la Agencia Central de Inteligenia, CIA, caminan hacia donde
está la prensa en los céspedes de la casa de los candidatos
presidenciales demócratas de Hyannis Port, MA., el 23 de
julio de 1960.  AP

19 de noviembre de 2013

18 de noviembre de 2013

Curso y guía de lectura de Camino de Perfección, de Santa Teresa de Jesús
Carmelitas Descalzas de Valladolid
Monasterio de Jesús y San José


 





En el II Encuentro Virtual de la Red
Informática de la Iglesia en América Latina
Mons. Celli: "Comunicadores católicos deben anunciar a Jesús con el testimonio de vida"
Ciudad del Vaticano/América Latina, 14 de noviembre 2013 (Signis ALC).- El presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, PCCS, Mons. Claudio María Celli, hizo un llamado a las y los comunicadores católicos a "anunciar a Jesús, con nuestro testimonio de vida". Al intervenir en el II Encuentro virtual de la Red Informática de la Iglesia en América Latina, RIIAL, destacó la buena voluntad, el compromiso y la capacidad profesional que entregan los comunicadores "para la misión grande de la iglesia".
El encuentro tuvo como lema "Por una cultura del encuentro en las periferias existenciales", y contó con la participación de alrededor de 70 comunicadores, delegados de Comunicación Social de las Conferencias Episcopales, delegados RIIAL y emprendedores de proyectos de Comunicación y TICs de varios países de América Latina.
En su exposición, Mons. Celli destacó que la misión de los comunicadores católicos y de laRIIAL es la de "dirigirnos hacia los hombres y mujeres de hoy en medio de los cuales nosotros vivimos", pero que esa comunicación debe caracterizarse por el testimonio de vida.
Recordando las expresiones que dirigió el papa Francisco a los jóvenes, en su reciente visita a Asís, en que citó las palabras "que San Francisco les decía a sus hermanos: ‘Hay que anunciar siempre el Evangelio y si es necesario con las palabras'. Es cierto. Todos nosotros estamos llamados a anunciar a Jesús con nuestro testimonio de vida, pero también es indudable que necesitamos palabras, y también necesitamos la ayuda de las tecnologías que tenemos a disposición hoy día", dijo.
Para Mons. Celli , la tarea de los comunicadores católicos y de la RIIAL es siempre la misma, y es la que "llevamos adelante con nuestra vida, con nuestro compromiso, con nuestra capacidad profesional. A mí me da mucha alegría pensar que en los varios países de América Latina hay amigos -me gusta llamarlos así, amigos- y hermanos con los cuales compartimos una misión. Y la vivimos en una comunión eclesial", remarcó Mons. Celli.
En su intervención valoró la amistad que caracteriza a los comunicadores y a los miembros de la RIIAL y subrayó que a más de la amistad humana "hay algo más entre nosotros. Hay una comunión profunda y hay que ejercer esta comunión, esta comunión debe ser misionera, debe ser dinámica, debe ser algo que invita, que promueve, que anuncia, que testimonia", insistió.
Agregó que al momento la Red Informática de la Iglesia en América Latina está comenzando "una nueva etapa de la vida" y que hay la plena consciencia de la importancia de este momento, por lo que hay la decisión y el compromiso de dar todo "para que esta misión continental de la RIIAL les suene nuevamente, ponga nuevamente un servicio profundo dinámico, atento y siempre evangelizador".
En la primera reunión de este encuentro RIIAL participaron como expositores Mons. Claudio Celli, Presidente del PCCS; Mons. Adalberto Martínez, Presidente del Dpto. de Comunicación del CELAM, Mons. Lucio Ruiz, uno de los promotores de la RIIAL, y la Dra. Leticia Soberón.
El encuentro continuará el viernes 15 en tres horarios distintos, con la finalidad de agrupar la participación por regiones: La primera reunión se realizará a las 13h00 (hora de Roma) para los participantes de la Región del cono Sur y Brasil, reunión en la que intervendrán como ponentes (Padre Clovis Andrade de Melo, Cristiane Monteiro, Daniel Cabaña); a las 15h00 (hora de Roma) para el grupo de El Caribe y las Antillas, con la intervención del (P. Ariel Beramendi, Carlos Correa, Patricia Castillo; a las 17h00 (hora de Roma) para el grupo de la Región Andina, en que expondrán Rosa Ramón, María Isabel Giménez Díaz, Gladys Daza, y finalmente a las 19 h00 (hora de Roma) para Centroamérica y México, con la intervención de Leticia Soberón, Mons. Lucio Ruiz, Patricia Castillo, P. José Luis Quijano.
Redacción de Signis ALC


Entrando en La Habana, en enero de 1959



Itinerario de Dios. Teodicea
El nuevo libro de Xavier Pikaza
He sido caso por treinta año profesor de Teodicea en la Universidad Pontificia de Salamanca. Ahora, pasado el tiempo de docencia, he querido recoger algunas impresiones y argumentos sobre el tema.

No es fácil hablar de Dios, sobre un mundo al parecer regido por leyes de violencia, con mucho mal e inmenso sufrimiento, un mundo done miles de hombres y mujeres gritan cada día: ¿Dónde estás, oh Dios? ¿Por qué nos has abandonado? (Sal 42; Mc 15, 35).


Muchas veces me han hecho, y yo me he hecho, esas preguntas y normalmente he confesado que no puedo demostrar que Dios existe, porque él nos sobrepasa y porque es grande el mal que nos hacemos unos a los otros, empeñando así nuestra visión de la verdad.

No puedo demostrar que existe y, sin embargo, estoy seguro de que está más cerca de mí que mi propia vida. Nunca le he encontrado cara a cara y, sin embargo, sé que todo lo que pienso, lo que siento y lo que hago es un milagro de su amor. Sé también que él es mi verdad más honda, el origen, el camino y la esperanza de mi vida, pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como iré mostrando en este libro en que expongo las razones que me llevan a confesar su existencia, como fuente de gozo y apuesta a favor de la vida, en un mundo de dolor y de violencia. A continuación presento el índice y parte de la introducción. Buen día a todos.
CONTENIDO
Prólogo
I. DIOS, EL DESPERTAR HUMANO
1. Teodicea, defensa de Dios
2. Cuando el hombre despierta, lo numinoso
3. Dos modelos: Madre, padre
4. Tres espacios: Mundo, intimidad, historia
II. A FAVOR Y EN CONTRA, ARGUMENTOS DE DIOS
5. Primer motor. Tomás de Aquino
6. Sumo pensamiento. San Anselmo
7. Postulado de la voluntad. Kant
8. Primer sentimiento. Schleiermacher
9. Espíritu absoluto. Hegel
10. Proyección humana, opio del pueblo. Feuerbach y Marx
11. Una etapa pasada de la historia. A. Comte
12. Ser hombre, encrucijada de Dios. Nietzsche y Freud
III. SER HOMBRE, PRUEBA DE DIOS
13. Prueba de humanidad: en él vivimos, nos movemos y somos
14. Prueba de amor: nos busca y le busquemos
15. Prueba de acción: premoción y concurso
16. Prueba de libertad: dependencia e independencia
17. Prueba de historia: esperanza y fuente de liberación
18. Prueba de comunicación: el camino de la palabra
IV. SER DIOS, PARADOJA DEL HOMBRE
19. Infinito y aseidad: nadie le conoce y es el más conocido
20. Naturaleza y cultura: nos concibe y le concebimos
21. Tierra y simiente: nos engendra y le engendramos
22. Tradición y revelación: nos dice y le decimos
23. Trascendencia e inmanencia: nos contiene y le contenemos
24. Conclusión, camino abierto. La idolatría económica
PRÓLOGO

No cuento con ninguna razón milagrosa (extraordinaria), pero puedo ofrecer muchas razones más humildes aunque quizá más importantes, pues mi vida de estudio y trabajo me ha puesto en un lugar providencial para hablar de Dios. Yo me había preparado largos años en Exégesis de textos de la Biblia, y eso quise enseñar en Salamanca, pero los rectores de la Universidad me ofrecieron el Tratado de Dios (1973), y así tuve que dedicarme año tras año al estudio de Dios, para seguir enseñando esa materia con cierta dignidad, por más de tres decenios (hasta el 2003).

Fui afortunado pues pude aprender muchas cosas sobre Dios en la Facultad de Teología de la Iglesia de España, en contacto inmediato con cientos de alumnos y compañeros, llegando a tener cierta destreza en las cuestiones que parecían más candentes, al menos en sentido académico. El mismo oficio me obligó a escribir algunos libros de carácter docto para la docencia, pero no tuve ocasión de redactar una visión de conjunto con los contenidos principales de la asignatura, centrada siempre en Dios, en clave de filosofía (Teodicea), pero también de teología (Trinidad) y en perspectiva de vida interior (Espiritualidad).

Muchos años trabajé pues esos temas, pero no quise o no pude responder de una manera organizada y con cierto detalle a la pregunta del salmista: «¿Dónde está tu Dios?». Sólo ahora, jubilado ya y sin el apremio de la lección de cada día, he decidido elaborar el tema, recreando reflexiones y enseñanzas, con nuevas palabras, maduradas por el tiempo, en cada uno de los campos de mi rumbo docente (Teodicea, Trinidad, Espiritualidad), y así ofrezco mi trabajo por si hay otros que quieran retomar el camino y avanzar por este Itinerario, para conocer mejor aquello que decimos cuando hablamos de Dios, para pensar y creer, para orar y amar, aceptando y recreando, o matizando y rechazando esta visión que ofrezco de Dios y de su historia según la religión cristiana.
Desde ese fondo he presentado a Dios como Buena Nueva de esperanza y principio de libertad en este tiempo de riquezas sobrantes y de duro sufrimiento, que golpea especialmente a los pobres y expulsados de la buena sociedad del «dios» dominador, que sigue siendo, hoy como antaño, la Mamona que combatió Jesús de Nazaret. Más que un Dios enigma racional, me ha importado el Dios comprometido con los hombres, para caminar y liberar, y así me atrevo a trazar su itinerario de una forma práctica, desde una perspectiva cristiana, en diálogo y compromiso de fe gozosa al servicio del evangelio de la vida.
2
Este Itinerario puede recorrerse en dos sentidos. Por un lado analiza el camino de la mente (esto es, del hombre) que busca a su Dios hasta alcanzarle, como expuso de manera espléndida San Buenaventura, en su Itinerarium Mentis in Deum (Itinerario de la mente a Dios, 1259). Por otro lado intenta descubrir o, mejor dicho, entreabrir algo el camino de Dios, que se acerca a la mente y a la vida de los hombres a lo largo de la historia, y que lo hace de un modo especial, a través de Jesucristo, según la confesión cristiana, de la que tratará el siguiente libro (sobre la Trinidad).

Muchos afirman que estamos en un momento oscuro, que los caminos de Dios se han cerrado y que ya no transita por ellos casi nadie, sino sólo bandidos prepotentes, pues andamos agobiados y perplejos por cuestiones de opresión y de dinero, como sucedía en el tiempo de los jueces liberadores de la Biblia, cuando se hallaban cerrados los senderos del monte y del valle y casi nadie se atrevía a transitarlos (cf. Jue 5, 6). Pues bien, a pesar de ello, con la experiencia de casi medio siglo de intenso servicio a la teología y a la vida intelectual, dentro de una Iglesia que busca y quiere acoger la Palabra, pienso que estamos en una circunstancia buena (muy buena) para hablar de Dios, y que la economía no se riñe con la teología, sino todo lo contrario, como indicaré estudiando la relación que existe entre la Trinidad Inmanente (que es Dios en sí) y la Trinidad Económica (que es Dios en la vida humana), mostrando los cambios que esa relación implica en la historia del mundo.
Tras un largo proceso de conquista del mundo y enriquecimiento injusto de algunos, en el centro de una intensa crisis de identidad humana y de injusticia social, Dios se ha vuelto problemático, pues no parece estar donde pensábamos que estaba, ni resolver en primera instancia nuestras dificultades de tipo físico o mental, moral o material, de manera que todo sucede en un plano como si él nunca hubiera existido, o como si hubiera querido marcharse de la vida de los hombres. Pero, en otro sentido, él se encuentra más cerca que nunca (o, al menos, tan cerca como siempre), no sólo como interrogación, sino como llamada y fuente de existencia (de experiencia y compromiso), como cantaba Débora, la profetisa del tiempo de los Jueces (Jue 5), y como cantó luego María, la madre de Dios, al Dios que despliega el poder de su brazo para derribar a los potentados y elevar a los oprimidos (Lc 1, 46-55); en esa línea quiero evocar su camino entre los hombres.

En una línea, hemos superado una visión literalista de Dios, y no tenemos que andar consultándole todo, o pidiéndole permiso a cada paso, pues nos hemos hecho responsables de aquello que somos y hacemos, tras haber conquistado (descubierto) una libertad que él mismo nos había prometido desde el principio de la historia, como anunciaba el libro del Éxodo. Más aún, superado un tiempo en que algunos le habían identificado con un tipo de poder impositivo, hemos podido descubrir el aspecto más personal y gratificante de Dios, creador de libertad.

Por no haber conocido más que a un Dios opresor muchos piensan que su edificio está cayendo a trozos, y parecen cada día menos los que se cobijan en sus muros.Pero, en otro sentido, somos muchos más los que sentimos un deseo grande de buscarle y encontrarle, no por necesidad, sino por gozo y placer, es decir, por libertad, conociendo lo que somos y sabiendo que él se expresa de una forma muy profunda en nuestra propia vida. Ciertamente, ha caído un tipo de templo de Dios, es decir, un sistema teológico (como cayó el de Jerusalén, el 70 d.C.), pero al quedar sin ese santuario podemos descubrir y construir mejor su auténtico templo que es la vida de los hombres, dejando así que sea el mismo Dios quien nos construya a nosotros, viniendo a nuestro encuentro.
Por otro lado, en otro tiempo teníamos quizá menos preguntas, y además había gente especializada en respondernos, para que no anduviéramos siempre pensando y decidiendo lo que debía ser pensado («doctores tiene la Santa Iglesia, que sabrán responderos», decía el Catecismo). Ahora, en cambio, somos todos los que debemos plantearlas (las tenemos planteadas de antemano) y responder a ellas por nosotros mismos, en comunidad eclesial (si somos cristianos) o en familia, y cada uno en particular, en un mundo donde la pregunta y la revelación de Dios se encuentran nuevamente vinculadas a los problemas centrales de la vida (amor y justicia, hambre y violencia…), como había sucedido desde el principio de la Biblia.

Debemos responder de un modo personal, no que sean otros quienes nos impongan su respuesta, quizá al servicio de sus intereses. No queremos descubrir y expresar la presencia de Dios en los bordes, sino en la misma entraña de la vida, allí donde se elevan las grandes cuestiones antiguas, que siguen siendo las modernas: «Quién soy, de dónde vengo y qué he de hacer para ser feliz; cómo puedo amar y ser amado; en qué puedo esperar, cómo podemos y debemos comportarnos, para no destruirnos destruyendo la vida sobre el mundo».

El cauto lector habrá advertido que esas son las famosas preguntas de Kant, con quien deberé dialogar con frecuencia en este libro: «¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me está permitido esperar? ¿Qué es el hombre?» (Lógica, Introducción 3). Pero Kant las planteaba de una forma más racionalista, sin apenas fijarse en las implicaciones y consecuencias históricas y sociales del tema, ni en su aspecto más existencial, que para mí son esenciales. Pues bien, en ese contexto se sitúa la cuestión de Dios, que no es algo añadido a lo que somos, sino expresión y sentido y tarea de nuestra existencia.

Ésa es nuestra tarea de Dios, que está llena de gozo, y no hay nada en la vida que pueda ofrecer más alegría que preguntarnos por Él, sabiendo que se encuentra ya presente cuando le buscamos. Pero es al mismo tiempo una tarea trabajosa, y en ella está en juego nuestra misma existencia de seres humanos sobre el mundo, pues se trata de saber si optamos por la vida, y si tenemos razones vitales (no puramente conceptuales) para seguir recorriendo nuestro itinerario.

Hasta ahora habíamos marchado sobre el mundo, por tensión vital y por costumbre, conforme al mandato de la Biblia: «Creced, multiplicaos, dominad la tierra» (Gn 1, 28). Pero hemos crecido, nos hemos multiplicado (¡algunos dicen que demasiado!) y hemos dado mil veces la vuelta al planeta, para dominarlo (¡algunos dicen que para destruirlo!). Hemos cumplido la tarea que Dios nos puso en la Biblia, pero ahora (año 2013) nos hallamos enfrentados ante un duro destino de vida y de riesgo de muerte, pues si no aprendemos a vivir de otra manera (en gratuidad y amor mutuo) podemos terminar destruyéndonos todos, sumidos por el agujero negó de la inhumanidad.

Nos encontramos pues ante una encrucijada, que la misma Biblia había previsto al poner su letrero en el camino: «Hoy pongo ante ti la vida y la muerte, el bien y el mal, escoge bien y vivirás, pues de lo contrario acabarás cayendo en manos de tu misma muerte» (cf. Dt 30, 15-16). Así lo había ratificado la segunda página del Libro, al plantar ante nosotros el árbol del conocimiento (para saber quiénes somos) y el árbol de la vida y de la muerte (para optar por la vida o suicidarnos; cf. Gn 2)
.
Aquella no era una elección espiritualista (referida sólo al alma), sino una opción vital de la que dependía y depende nuestra existencia. Sólo ahora sabemos lo que aquella elección significaba, pues nos hallamos ante el riesgo de un gran suicidio individual y colectivo, de manera que, si no logramos asumir nuestra tarea y realizar la buena opción, podemos acabar errando sin sentido, en un mundo sin luces ni señales de futuro, para dejarnos morir o destruirnos unos a los otros en guerra sin fin, bajo el poder de una Bomba que aniquila toda forma de existencia.

Vivir sin más (vivir por costumbre, dejarnos llevar) se ha vuelto insuficiente para mantenernos en la tierra, tras haberla rodeado mil veces, para volver a encontrarnos otra vez y con riesgo más grande ante los mismos problemas de ansiedad, deseo de poder y lucha a muerte de unos contra otros. Ha llegado el momento de una decisión más honda, y sólo podremos tener un futuro y morar sobre el mundo si sabemos que la Vida merece la pena, no sólo en un plano intelectual, sino también moral, personal y social. De esa forma hemos vuelto, como por un rodeo, al tema de Dios, que se encuentra vinculado al sentido y tarea de la vida, en un mundo donde muchos afirman que él se encuentra ausente.

En otro tiempo parecía que Él estaba siempre a mano, respondiendo de inmediato a nuestras voces. Pues bien, ahora debemos resolver las cuestiones inmediatas por nosotros mismos, como un niño perdido en el bosque, que no puede ya gritar para que venga un hada buena, y le saque del barro o barranco donde se ha metido, pues nadie de fuera podrá responderle. Así, también nosotros, debemos resolver los temas inmediatos de la vida por nosotros mismos, pero sabiendo que sigue pendiente la pregunta y tarea más honda, que somos nosotros mismos.

En ese sentido, en el fondo de todo, seguimos preguntando por un Dios que, si existe, vendrá o, mejor dicho, estará con nosotros de un modo distinto, no para resolver problemas secundarios, sino para que podamos descubrir y asumir lo primario, siendo con gozo y esperanza lo que somos. De todas formas, seguimos preguntando por un Dios que nunca se ha ido, pues el Dios verdadero ha estado siempre, como impulso, sentido y presencia de nuestro camino en la vida, pues como sigue diciendo la Biblia, «en él vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17, 27).
3
Siendo labor exigente (de vida y muerte, de supervivencia), esta tarea de pensar sobre Dios (y de dar testimonio vital de su presencia) constituye, como he dicho, el gozo supremo de la vida. No hay felicidad mayor que haber hallado a Dios (haberse dejado hallar por él), y así vivir y decirlo, compartiendo con otros el camino. Ésta ha sido y sigue siendo mi experiencia más honda, mi labor cotidiana, y por eso me atrevo a escribirla en este libro como viejo profesor y joven alumno de teología (teodicea), emocionado cada día ante el hecho de existir en libertad y ante la responsabilidad de compartir la vida con aquellos que me la han regalado y con aquellos con quienes la comparto.

Dios ha sido, por un lado, mi trabajo en la Universidad, y a él se lo agradezco, y con él a muchos hombres y mujeres que lo hicieron posible, en mi Orden de la Merced y en la Universidad Pontificia de Salamanca. Y Dios ha sido y sigue siendo, por otro (al mismo tiempo) mi pasión suprema, como experiencia de gozo y libertad (con Mabel, mi mujer), de responsabilidad y de riesgo emocionado en una vida que sigo descubriendo y trazando cada día, con la emoción de siempre, a pesar (en medio) de sus grandes sombras y fracasos.
Al escribir este libro he debido moderar la pasión, dejando a un lado muchas experiencias (a pesar de que he dicho y repito que nunca le he visto cara a cara), para que así mi palabra sobre Dios resulte más comprensible en un plano intelectual, más abierta a todos los lectores. No he querido demostrar que existe, ni discutir en el fondo su existencia, sino ofrecer el testimonio de su presencia, evocando con mis pobres voces el fuego de su llamarada de pasión que impulsa y fundamenta la vida de los hombres en el mundo, aunque a veces no lo percibamos, ahora que empieza una nueva etapa de descubrimiento interior (y comunitario), después que hemos explorado todos los rincones posibles de la redonda tierra.

‒ No necesitamos a Dios para resolver cuestiones materiales pues en un plano exterior las cosas ruedan y son sin necesidad de dioses exteriores y nosotros, además, las manejamos por medio de una «empresa productora» que nos ha llenado de inmensos bienes materiales, pero que ha corrido el riesgo de vaciarnos de alma. En ese nivel no podemos hablar ni siquiera de un rumor de ángeles (pues no creemos en general en ellos, al menos de un modo objetivo). Somos la primera generación de mundanos estrictamente dichos, hombres y mujeres sin necesidad de dioses y demonios antiguos, pero con nuevos dioses-demonios que nosotros mismos hemos producido y que pueden destruirnos.
No necesitamos de Dios en un sentido material, no estamos satisfechos, ni hemos resuelto los problemas principales de la convivencia, que ahora (año 2013) resultan más acuciantes que nunca. Hemos conquistado ya el planeta, pero lo hemos convertirlo en mercancía, como un capital que se compra y vende. Producimos riquezas inmensas y, sin embargo, seguimos muriendo (dejando que miles y millones perezcan de hambre), y no somos felices, no porque falten cosas (habría para todos), sino porque la raíz de nuestra vida no es simplemente una cosa que podemos obtener.

Hemos resuelto muchísimos problemas externos y seguimos avanzando en el campo casi infinito de la ciencia, para dominar de alguna forma el mundo. Hemos conseguido un capital económico inmenso, convirtiendo casi el mundo en una empresa productora, al servicio de un mercado en el que todo se compra y se vende, y, sin embargo, seguimos siendo una gran interrogación personal y social, y si no encontramos sentido a la vida podemos matarnos al fin, para ser así una especie suicidada en la marcha de los grandes espacios cósmicos.

‒ Pero Dios es la fuente y camino de nuestro existencia y así quiero mostrarlo en este Itinerario. No está para arreglar directamente desarreglos de la ciencia y de la economía capitalista, sino para alumbrar lo que somos, descubriendo así nuestro misterio, que es el suyo, pero él nos permite subir de nivel, y ver las cosas en otra perspectiva para resolverlas. En esa línea, este primer libro (Teodicea, defensa de Dios), quiere trazar el principio y fundamento de la marcha, para situarse (situarnos) en la buena dirección, indicándonos así que somos más que aquello que sabemos, tenemos y podemos.

Ciertamente, la ciencia enseña muchas cosas y ofrece abundancia de objetos de consumo (al menos a sus beneficiarios…). Pero incluso aquellos que se sienten satisfechos a ese plano siguen descubriéndose vacíos en un nivel más alto, sin respiración verdadera, mientras millones de personas sufren hambre de pan y de cosas materiales, en un mundo que se ha vuelto muy pequeño, una fábrica de afanes, de envidias, contiendas y pesares. No hemos respondido a los problemas de nuestra identidad, seguimos sin saber lo que somos, nada nos logra saciar, mientras seguimos vagando, unos sobrados de abundancia y otros (muchos más) agobiados de necesidades y opresiones, enfrentados mutuamente, como seres que pueden tener todo pero no se sacian con nada.
Es hora de pararse de nuevo ante el árbol del conocimiento del bien y del mal, vinculado con el árbol de la vida (Gn 2), hora de pensar y decidirnos de nuevo ante la gran encrucijada de Moisés en el Deuteronomio: «Pongo ante vosotros el bien y el mal, la vida y la muerte» (Dt 30). En esa situación he querido preguntar como digo por Dios y hablar de su presencia, para descubrir que no es una simple ley (un aviso, una señal de tráfico vital), sino el impulso originario y transcendente de la Vida, fuente y camino de nuestra existencia personal y social, Aquel que nos invita a trazar con él una marcha apasionante, gozosa, de existencia.

Este Dios no ha sido inventado para resolver cuestiones marginales, o para cerrar pequeños agujeros negros por donde perdemos energía, sino Camino y Vida, como dice el Evangelio (Jn 14, 6). No debemos buscarle simplemente en las fronteras (aunque él nos espere igualmente en ellas), sino descubrirle (dejarnos descubrir por él) en la misma raíz de nuestra vida, pues él viene y nos habla, abriendo en (con, para) nosotros un horizonte y presencia de amor, con la alegría de ser (vivir) en gratuidad y (dar) compartir con los demás nuestra existencia. Pero no adelantaré los temas. Quien quiera conocer la respuesta y testimonio de este libro que recorra conmigo, sus cuatro partes y sus veinticuatro temas, divididos como sigue:

1) Empezaré hablando del hombre como viviente a quien Dios mismo despierta a la existencia personal y social, con su aliento y su palabra (cf. Gn 1-2). Así quiero dejar que él se revele y muestre, en el mismo corazón de nuestra vida humana, como presencia numinosa (fascinante, pavorosa), con la ayuda de los dos modelos principales que definen cada nacimiento (madre y padre) y los tres espacios en los que se despliega su figura (mundo, interioridad e historia).
2) Expondré después los argumentos a favor o en contra de Dios, tal como han sido planteados (y apenas resueltos) en la filosofía de occidente, lugar donde ha surgido la cuestión de la teodicea, como juicio que la historia eleva frente a Dios, para absolverle o condenarle. Los hombres de la modernidad han querido juzgarle, tanteando sus razones, a favor y en contra, ante el tribunal de la Razón, en un duro proceso de pasiones y mentiras, pero también de hondas verdades.

3) Acabada esta etapa de argumentos y sentencias, podemos detenernos y estudiar al ser humano, hombre y mujer, como prueba de Dios. Al colocarse ante sí mismo, el hombre puede descubrirse abierto a Dios, viviendo con amor y libertad, pero también puede negarle y suicidarse. La misma vida es según eso lugar de acogida o rechazo de Dios, en gozo creador, o en protesta homicida. En ese contexto insistiré de un modo especial en la tarea de la libertad, entendida como prueba máxima de Dios, en un mundo que sigue estando en riesgo de dejarse esclavizar por poderes materiales y sistemas económico-sociales que destruyen la vida de los hombres.

4) El libro acaba con una sección dedicada al estudio de las grandes paradojas que suscita Dios, a quien sólo podemos conocer ensanchando el horizonte de nuestras razones y experiencias. Lo que muchos han tomado como antinomias (Dios tiene que ser una cosa o la otra, esto o aquello) son más bien aspectos complementarios de su presencia (naturaleza y cultura, inmanencia y trascendencia…). Así culminará este primer libro del Itinerario, dejando abierto el camino a la posible fe religiosa (de la que tratara el próximo libro, de la Trinidad), desde una situación de intensa crisis económica, como supo E. Kant, el mayor filósofo moderno. De esa forma, ese libro ha querido terminar de una manera abierta, planteando temas que le sobrepasan y le llevan (nos llevan) al libro y tema de la Trinidad.

Quiero dedicar este trabajo a los alumnos de la Universidad Pontificia de Salamanca que, a lo largo de decenios, han iluminado y discutido conmigo estos temas, y de un modo especial a los responsables de Ediciones Sígueme de Salamanca, donde publiqué hace ya cuarenta años mi primer ensayo de teodicea, titulado precisamente: Las Dimensiones de Dios (1973).
De un modo especial lo sigo ofreciendo, con la trilogía entera, a los hermanos de la Orden de la Merced, mis hermanos y amigos, que quisieron hacerme Maestro en Teología, pues con ellos he querido descubrir a Dios como libertad. Y de un modo aún más espacial, como todo lo que escribo en los últimos diez años, lo dedico a Mabel, por su testimonio constante de humanidad amorosa, abierta a Dios. Este trabajo, y toda mi vida quiere ser, en fin, una ofrenda para Dios, a quien agradezco inmensamente su presencia excitante, gozosa, afortunada, en el camino de mi vida, dentro de la Iglesia de los seguidores de Jesús.





(Primicias de lo que viene.... entre Müller y el papa Francisco acerca de los divorciados y otras cuestiones candentes dentro de la Iglesia y la familia...)

Müller cierra la posibilidad a los divorciados a la comunión en la diócesis de Friburgo




"Voces de Cuba" Programa 1: Dagoberto Valdés
  Ustedes y los demás

No tienen plan, no tienen proyecto que no sea mantener el poder a toda costa y costo. Pragmatismo puro y duro desde el poder total.

Pedro Campos.pedrocampos313@yahoo.es

Pedro Campos es licenciado en Historia, fue diplomático, analiista internacional y Jefe de Proyecto del Centro de Estudios sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana





Iglesias llenas por el efecto Bergoglio
Andrea Antonelli
Vatican Insider

 
 
  Hoy en Palestina, los ancianos representan el 4,4 % de la población total, un grupo minoritario, pero a menudo despreciado; casi la mitad de las mujeres mayores en Palestina se compone de viudas y, debido a los problemas políticos y alta emigración de los jóvenes, una de cada seis casas está habitada por ancianos. Además, un tercio de los ancianos de Palestina tiene problemas de salud y el 70,7 % de las personas mayores de 60 años tiene al menos una enfermedad crónica.

Marcelino Abreu: En terapia intensiva del hospital Arnoldo Milián Castro, tras 50 días en huelga de hambre
Héctor Julio Cedeño
Desde Cuba



 








El audaz Francisco
Dora Amador
El Nuevo Herald
8 de noviembre de 2013






El Vaticano envía 38 preguntas a los obispos del mundo
Entre ellas el matrimonio homosexual o las parejas "de hecho"
AICA/Religón Digital
a) ¿Existe en vuestro país una ley civil que reconozca las uniones de personas del mismo sexo equiparadas de alguna manera al matrimonio? b) ¿Cuál es la actitud de las Iglesias particulares y locales tanto frente al Estado Civil promotor de uniones civiles entre personas del mismo sexo, como frente a las personas implicadas e este tipo de unión? c) ¿Qué atención pastoral es posible tener hacia las personas que han elegido de vivir según este tipo de uniones? d) En el caso de uniones de personas del mismo sexo que haya adoptado niños, ¿cómo comportarse en vistas de la transmisión de la fe?
Sobre los problemas inéditos que atacan a la familia
(AICA)- El Vaticano envió a los obispos del mundo 38 preguntas en un cuestionario para preparar el Sínodo extraordinario sobre la Familia que el Papa Francisco convocó para octubre de 2014. El interrogatorio lleva adjunto un documento en el que se explica la modalidad de trabajo tendiente a "buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana en la familia" y describe las "problemáticas inéditas" de los últimos años, entre ellas la difusión de las parejas "de hecho", las uniones entre personas del mismo sexo "a las que no pocas veces se consiente la adopción de hijos", los matrimonios mixtos o interreligiosos, la familia monoparental, la difusión del fenómeno del "alquiler de vientres" y "el debilitamiento o abandono de la fe" en el sacramento del matrimonio y en el "poder terapéutico" de la confesión.
También detalla los fundamentos bíblicos y el magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, y llama a las conferencias episcopales a una "urgente" atención de estos problemas.
El Papa quiere consultar a las conferencias episcopales sobre cuáles son los desafíos pastorales sobre la familia que la Iglesia debe afrontar.
En el documento adjunto se explica también la modalidad de trabajo, cuya primera etapa será la asamblea extraordinaria de octubre de 2014, que deberá recopilar "los testimonios y las propuestas de los obispos", y la segunda será el Sínodo ordinario de 2015 que tiene como objetivo "buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana en la familia".
Describe las "problemáticas inéditas" de los últimos años, entre ellas la difusión de las parejas "de hecho", las uniones entre personas del mismo sexo "a las que no pocas veces se consiente la adopción de hijos", los matrimonios mixtos o interreligiosos, la familia monoparental, la difusión del fenómeno del "alquiler de vientres" y "el debilitamiento o abandono de la fe" en el sacramento del matrimonio y en el "poder terapéutico" de la confesión.
"Si, por ejemplo, se considera solo el hecho de que en el actual contexto muchos chicos y jóvenes, nacidos en matrimonios irregulares, podrían no ver nunca a sus padres acercarse a los sacramentos, se comprende cuán urgentes son los desafíos para la evangelización de la situación actual... Esta realidad tiene una singular conformidad en la vasta acogida que está teniendo en nuestros días la enseñanza sobre la misericordia divina y su ternura para con las personas heridas: las expectativas consecuentes sobre las decisiones pastorales relacionadas con la familia son muy amplias", advierte.
Por último, se formulan las 38 preguntas en las que se interroga sobre la difusión y la recepción de las enseñanzas de la Iglesia al respecto, sobre las dificultades para ponerlas en práctica y sobre su relación con los programas pastorales en todos los niveles. También se pide información sobre cuáles son los puntos más atacados y rechazados fuera de los ambientes eclesiales.
El cuestionario
1.- Sobre la difusión de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia sobre la familia
a) ¿Cuál es el conocimiento real de las enseñanzas de la Biblia, de la (encíclica) 'Gaudium et Spes', de la 'Familiaris consortio' y de otros documentos del magisterio postconciliar (Vaticano II) sobre el valor de la familia según la Iglesia Católica? ¿Cuál es la formación de nuestros fieles para la vida familiar según las enseñanzas de la Iglesia?
b) Allí donde la enseñanza de la Iglesia es conocida, ¿es aceptada integralmente? ¿Hay dificultades en ponerla en práctica? ¿Cuáles?
c) ¿Cómo es difundida la enseñanaza de la Iglesia en el contexto de los programas pastorales en el ámbito nacional? ¿diocesano, parroquial? ¿Qué catequesis se hace sobre la familia?
d) ¿En qué medida -concretamente sobre qué aspectos-tal enseñanza es realmente conocida, aceptada, rechazada y/o criticada en ambientes extra eclesiales? ¿Cuáles son los factores culturales que obstaculizan la plena recepción de la enseñanza de la Iglesia sobre la familia?
2.- Sobre el matrimonio de acuerdo con la ley natural...
a) ¿Qué lugar ocupa el concepto de ley natural en la cultura civil, tanto en ámbito institucional, educativo y académico, como en ámbito popular? ¿Qué ópticas antropológicas se sobreentienden en este debate sobre el fundamento natural de la familia?
b) El concepto de ley natural con relación a la unión entre el hombre y la mujer ¿es comunmente aceptado como tal de parte de los bautizados en general?
c) ¿Cómo es contestada en la práctica y en la teoría la ley natural sobre la unión entre hombre y mujer en vistas de la formación de una familia? ¿Cómo es propuesta y profundizada en los organismos civiles y eclesiales?
d) En el caso de que pidan el matrimonio los bautizados no practicantes o quienes se declaran no creyentes, ¿cómo afrontar los desafíos pastorales que derivan de ello?
3.- La pastoral de la familia en el contexto de la evangelización.
a) ¿Cuáles son las experiencias surgidas en los últimos decenios en orden a la preparación al matrimonio? ¿De qué manera se ha intentado estimular el deber de evangelización de los esposos y de la familia? ¿De qué manera promocionar la conciencia de la familia como "Iglesia doméstica"?
b) ¿Se ha conseguido proponer estilos de plegaria en familia que consigan resistir a la complejidad de la vida y cultura actuales?
c) En la crisis actual entre generaciones, ¿cómo las familias cristianas han sabido realizar la propia vocación de transmisión de la fe?
d) ¿En qué manera las Iglesias locales y los movimientos de espiritualidad familiar han sabido crear caminos ejemplares?
e) ¿Cuál es la aportación específica que parejas y familias han conseguido dar respecto a la difusión de una visión integral de la pareja y de la familia cristiana que sea actualmente creíble?
f) ¿Qué atención pastoral ha manifestado la Iglesia para apoyar el camino de las parejas en la formación y de las parejas en crisis?
4.- Sobre la pastoral para afrontar algunas situaciones matrimoniales difíciles,
a) La convivencia "ad experimentum" (experimental), ¿es una realidad pastoral de relieve en la Iglesia particular (local)? ¿En qué porcentaje se podría estimar numéricamente?
b) ¿Existen uniones libres de hecho, sin reconocimiento ni religioso ni civil? ¿Hay datos estadísticos fiables?
c) Los separados y divorciados que se vuelven a casar ¿son una realidad pastoral relevante en la Iglesia particular? ¿En qué porcentaje se podría estimar numéricamente? ¿Cómo se afronta esta realidad a través de programas pastoral adecuados?
d) En todos estos casos, ¿cómo viven los bautizados sus irregularidades? ¿Son conscientes de ellas? ¿Manifiestan simplemente indiferencia? ¿Se sienten marginados y viven con sufrimiento la imposibilidad de recibir los sacramentos?
e) ¿Cuáles son las peticiones que las personas divorciadas y vueltas a casar dirigen a la Iglesia, respecto a los sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación? Entre las personas que se encuentran en esta situación, ¿Cuántas piden estos sacramentos?
f) ¿La simplificación de la praxis canónica, respecto al reconocimiento de la declaración de anulación del vínculo matrimonial podría ofrecer una real contribución positiva para la solución de los problemas de las personas implicadas? En caso afirmativo, ¿de qué manera?
g) ¿Existe una pastoral para acercarse a estos casos? ¿Cómo se desarrolla tal actividad pastoral? ¿Existen programas sobre ello en ámbito nacional y diocesano? ¿Cómo se anuncia a separados y divorciados vueltos a casar la misericordia de Dios y cómo se concreta el sostén de la Iglesia en su camino de fe?
5.- Sobre las uniones de personas del mismo sexo...
a) ¿Existe en vuestro país una ley civil que reconozca las uniones de personas del mismo sexo equiparadas de alguna manera al matrimonio?
b) ¿Cuál es la actitud de las Iglesias particulares y locales tanto frente al Estado Civil promotor de uniones civiles entre personas del mismo sexo, como frente a las personas implicadas e este tipo de unión?
c) ¿Qué atención pastoral es posible tener hacia las personas que han elegido de vivir según este tipo de uniones?
d) En el caso de uniones de personas del mismo sexo que haya adoptado niños, ¿cómo comportarse en vistas de la transmisión de la fe?
6.- Sobre la educación de los hijos en el sino de situaciones matrimoniales irregulares...
a) ¿Cuál es en estos casos la proporción estimada de niños y adolescentes con relación a los niños nacidos y crecidos en familias regularmente constituidas?
b) ¿Con qué actitud los padres se dirigen a la Iglesia? ¿Qué solicitan? ¿Solo los sacramentos o también la catequesis y la enseñanza en general de la religión?
c) ¿De qué manera las Iglesias particulares se acercan a la necesidad de los padres de estos niños para ofrecer una educación cristianas a los propios hijos?
d) ¿Cómo se desarrolla la práctica sacramental en estos casos: la preparación, administración del sacramento y el acompañamiento?
7.- Sobre la apertura de los esposos a la vida...
a) ¿Cuál es el conocimiento real que los cristianos tienen de la doctrina de la (encíclica) "Humanae Vitae" sobre la paternidad responsable? ¿Qué conciencia hay de la evaluación moral de los distintos métodos de regulación de los nacimientos? ¿Qué profundizaciones se podrían sugerir sobre ello desde el punto de vista pastoral?
b) ¿La doctrina moral es aceptada? ¿Cuáles son los aspectos más problemáticos que hacen difícil su aceptación en la mayoría de las parejas?
c) ¿Qué métodos naturales se promueven de parte de la Iglesias particulares para ayudar a los conyugues a poner en práctica la doctrina de la "Humanae vitae"?
d) ¿Qué experiencia hay sobre esta cuestión en la praxis del sacramento de la penitencia y en la participación en la eucaristía?
e) ¿Qué contrastes se evidencian entre la doctrina de la Iglesia y la educación civil a este respecto?
f) ¿Cómo promover una mentalidad mayormente abierta a la natalidad? ¿Cómo favorecer el aumento de los nacimientos?
8.- Sobre la relación entre la familia y la persona, Jesucristo revela el misterio y la vocación del hombre: ¿la familia es un lugar privilegiado para que esto suceda? ¿Cuáles situaciones críticas de la familia en el mundo actual pueden constituir un obstáculo para el encuentro de la persona con Cristo?
¿En qué medida la crisis de fe que pueden sufrir las personas inciden en su vida familiar?
9.- Otros desafíos y propuestas.
¿Existen otros desafíos y propuestas respecto a los temas tratados en este cuestionario, que sean consideradas como urgentes o útiles de parte de los destinatarios?

Para ayudar en el proceso de acogida, tolerancia, reflexión y propuestas para el sínodo, les pongo aquí un artículo muy bueno publicado en el National Catholic Reporter.
Vatican asks for parish level input on synod document
Joshua J. McElwee
Oct 31, 2013
National Catholic Reporter
Y para que vean la actitud intolerante de algunos obispos acerca de incluir la opinión de laicos en el sínodo les pongo éste. Vean cuántos son los enemigos de las propuestas del papa Francisco:










El P. Thomas Keating :
Interreligious Dialogue




 
Reporting from Cuba: "How Pixels are Bringing Down the Wall of Censorship". Stanford Univeersity's "Program in Liberation Technology"


 
Disertación de Yoani Sánchez sobre la sociedad civil en Cuba en la Casa Bacardí de la Universidad de Miami el 30 de octubre de 2013. Aquí revela los resultados de su visita a Google y Twitter. Radio Martí pudo grabar las palabras de Yoani.



Google + Hangout
Desafíos para las mujeres líderes: Una conversación con Yoani Sánchez (at Sillicon Vallaey)
U.S. Dapartment of State




Manuel Rodríguez Yong
Cuba/Zenit.org








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